Nicolás Maduro Guerra afirmó este lunes a la AFP que su madre, la diputada Cilia Flores, padece “un problema muy delicado en el corazón” y enfrenta además complicaciones respiratorias y episodios de presión arterial. El señalamiento se produjo en el marco de denuncias sobre la retención del matrimonio presidencial, que el entorno oficial describe como una detención forzada en Nueva York.

Según el comunicado citado por medios afines, Flores, que es asmática, ha presentado aumento de la presión arterial y dificultades cardíacas desde su arresto. Las fuentes consultadas son interlocutores del propio poder y hasta ahora no hay constancia pública de certificación médica independiente que confirme el diagnóstico.

El caso plantea preguntas sobre el acceso a atención sanitaria y a peritajes médicos independientes en contextos de detención internacional. Organismos de derechos humanos y autoridades judiciales suelen pedir transparencia y documentación clínica verificable cuando hay denuncias de riesgo para la salud de personas privadas de libertad.

La versión sobre una agresión militar y una incursión masiva por parte de Estados Unidos que habría provocado la retención en Caracas figura en informes del mismo circuito informativo, pero esas afirmaciones no están corroboradas por fuentes internacionales independientes consultadas hasta ahora.

Ante la gravedad de lo expuesto por el entorno de Maduro, especialistas en salud pública y juristas consultados por medios exigen acceso a informes médicos y a visitas consulares o imparciales que permitan evaluar el estado real de la diputada y garantizar el respeto a sus derechos.

Fuente: Actualidad RT